m³ conocidos → proporciones
Reparte el volumen final de hormigón entre cemento, arena, árido grueso y agua.
Calcula las cantidades orientativas de cemento, arena, grava o piedra triturada y agua a partir del volumen final y de la proporción elegida.
Convierte las dimensiones de losas, soleras, zapatas corridas, pilares, pilotes o escaleras en el volumen de hormigón necesario.
Reparte el volumen final de hormigón entre cemento, arena, árido grueso y agua.
Introduce el volumen real de hormigón fresco que preparas en cada amasada, no la capacidad total del tambor.
La densidad aparente incluye los huecos de aire entre las partículas del material suelto. Si el proveedor facilita este dato, sustituye los valores iniciales.
0,25 m³ · 25 × 10 l
50 cubos de 10 L
75 cubos de 10 L
Los áridos húmedos ya contienen agua.
El agua se muestra como un intervalo orientativo: no la viertas toda de una vez. Empieza por el límite inferior y añade pequeñas cantidades solo cuando sea necesario. El exceso de agua puede reducir la resistencia y la durabilidad.
Uno o varios valores no son válidos.
Utiliza esta herramienta cuando ya conoces el volumen final y vas a preparar una cantidad pequeña de hormigón con los componentes comprados por separado.
Usa los m³ indicados en el proyecto o el resultado de la calculadora de volumen. El margen inicial es del 0 %.
Mide todos los componentes con el mismo recipiente. Los números 1:2:3 son partes por volumen, no kilogramos.
La densidad aparente y la humedad varían. Si el proveedor facilita estos datos, introdúcelos en los ajustes avanzados.
Empieza por el valor inferior del intervalo y ten en cuenta la humedad de los áridos. La mezcla debe poder colocarse y compactarse correctamente.
El ejemplo usa una proporción 1:2:3 por volumen, un factor de volumen seco de 1,50 y las densidades aparentes iniciales. Es una estimación, no una dosificación estructural aprobada.
| Componente | Parte por volumen | Volumen suelto | Masa orientativa | Cantidad práctica |
|---|---|---|---|---|
| Cemento | 1 parte | 0,25 m³ | unos 350 kg | 14 sacos de 25 kg |
| Arena | 2 partes | 0,50 m³ | unos 800 kg | 50 cubos de 10 l |
| Grava o piedra triturada | 3 partes | 0,75 m³ | unos 1 088 kg | 75 cubos de 10 l |
| Agua | según el cemento | — | unos 154–182 kg | 154–182 l, añadidos poco a poco |
La proporción 1:2:3 significa una parte de cemento, dos de arena apta para hormigón y tres de árido grueso, medidas todas con el mismo cubo o recipiente.
Las palas no son una unidad de medida precisa, ya que una pala puede contener significativamente más material que otra. Para pequeñas cantidades, es más conveniente utilizar un cubo uniforme o una caja medidora.
La arena y el árido grueso medidos por separado contienen huecos de aire. Durante el amasado y la compactación, el cemento y las partículas finas ocupan parte de esos huecos. Por eso, la suma de los volúmenes de los materiales secos debe ser mayor que el volumen final de hormigón fresco compactado.
El valor inicial de la calculadora es 1,50. El rendimiento práctico depende de la granulometría, la humedad, la dosificación y la compactación de los materiales.
La relación agua/cemento influye mucho en la resistencia, la porosidad y la durabilidad. La calculadora muestra 11–13 l por cada saco de 25 kg de cemento, pero es solo un punto de partida.
La arena y la grava húmedas ya aportan agua. Empieza con menos y añade pequeñas cantidades únicamente hasta conseguir una mezcla que pueda colocarse y compactarse correctamente.
No. Una proporción simple no acredita C16/20, C20/25 ni ninguna otra clase. El resultado depende del cemento, la granulometría y humedad de los áridos, la relación agua/cemento real, el amasado, la compactación y el curado.
Para elementos estructurales, usa la dosificación especificada en el proyecto o pide hormigón preparado con control de producción. Los nombres de los ajustes rápidos no son clases resistentes.
Sigue las instrucciones del cemento, los aditivos y la hormigonera. Esta es solo una secuencia general para cantidades pequeñas.
Dosifica con el mismo cubo o cajón, no con paladas desiguales. Ten listos todos los materiales antes de empezar.
Distribuye el cemento de forma uniforme entre la arena y el árido grueso, sin dejar grumos secos.
No viertas todo el intervalo de una vez. Ten en cuenta la humedad de los áridos y controla la trabajabilidad.
Usa el hormigón fresco sin demoras innecesarias y compáctalo correctamente para reducir el aire atrapado.
Protege el hormigón del secado excesivo, del frío y del calor, y sigue las indicaciones del proyecto.
Resulta práctica para pequeñas cantidades, pilares aislados, reparaciones o zonas fuera del alcance de un camión hormigonera. Requiere espacio, una dosificación uniforme y tiempo para preparar todas las amasadas.
Suele ser la opción adecuada para vertidos grandes, estructuras exigentes y proyectos que especifican una clase, consistencia o exposición ambiental concretas.
Las proporciones son orientativas y están pensadas para dosificar cantidades pequeñas por volumen. El factor de volumen seco y las densidades aparentes son valores iniciales modificables. La herramienta no acredita una clase resistente ni sustituye la dosificación del proyecto.
El polvo de cemento irrita las vías respiratorias, y el cemento o el hormigón húmedos pueden causar lesiones cutáneas y quemaduras químicas. Utiliza guantes adecuados, protección ocular, ropa que cubra la piel y sigue la ficha de datos de seguridad del producto.
INSST: seguridad y salud en la construcciónRespuestas cortas sobre proporción 1:2:3, sacos de cemento, agua, áridos y mezcla de hormigón.